En esta nueva edición de nuestra sección del Mundo del té, vamos a tratar uno de las clases de té que más protagonismo, fama y popularidad ha cosechado durante los últimos años.

Las propiedades del té rojo son muy variadas, la gran mayoría guardan muchas similitudes con otros tipos de tés, como las propiedades del té verde o las propiedades del té negro, propiedades antioxidantes debido a los radicales libres, efecto diurético…

El té rojo, no solo tiene muchas propiedades beneficiosas para nuestro organismo, también dispone de un inconfundible y delicioso sabor.

Orígenes del té rojo.

Para el gran público los tés más conocidos y puede que los más consumidos sean el té verde y en menor medida el té negro, pero, el uso del té rojo se remonta a millones de años en la antigua China. Originario de la región china de Yunnan, el té rojo se le conoce como Pu Erth. El té rojo proviene de las mismas hojas que el té verde, pero la gran diferencia es la post-fermentación que sufre. Las hojas de té se almacenan en unas barricas de bambú o roble, durante al menos 2 años e incluso llegando a los 60 años de almacenamiento.

Ese largo proceso de post-fermentación es el que le aporta ese característico sabor terroso y tono cobrizo al té rojo.

Propiedades del té rojo.

Perfecto para hacer dieta.

Tomar una taza de té negro después de las comidas fomenta la creación de ácidos grasos. Estos componentes ayudan a regular el proceso de químico y mecánico de la digestión, estimulando la metabolización de los alimentos y favoreciendo la no absorción de tanta grasa.

Antioxidante.

Como el resto de tés tiene unas altas propiedades antioxidantes debido a su contenido alto contenido en radicales. El proceso de post-fermentado consigue que el contenido de radicales libres sea mucho más elevado que en otros tés que no han tenido un proceso de fermentado.

Diurético.

Gracias a la capacidad de activar determinados procesos químicos durante la digestión, el té rojo goza de unas capacidades diuréticas muy valoradas. Tomar una taza de té rojo fomenta la eliminación de toxinas y evita la retención de líquidos. Si combinamos esta característica con la capacidad del té para estimular el metabolismo, el té rojo es un fabuloso aliado en la lucha contra el sobre peso.

Mejora el colesterol.

Durante años en la cultura china el té rojo se ha utilizado como planta medicinal, principalmente para reducir la grasa en la sangre, el tan famoso colesterol. Una taza de té rojo ayuda a tener mejores digestiones y ayuda a bajar el colesterol malo y aumentar el colesterol bueno.

Mejora la digestión.

Como en todas las propiedades mencionadas anteriormente, tomar una taza de té rojo después de las comidas es de gran ayuda para tener una digestión ligera. Mejora los ácidos gástricos activándolos para que fluyan, ayudando a una metabolización de los alimentos más rápida.

Conclusión.

Las propiedades del té rojo se ven potenciadas debido a su proceso de post-fermentado, que potencia muchas de sus cualidades. El té rojo es muy recomendado para mejorar las digestiones, ayuda en la pérdida de peso y reduce la grasa en la sangre.

Añadir una taza de té rojo después de comer puede mejorar nuestra salud y hacer que nos sintamos mejor y tener digestiones menos pesadas.