Abrir una cafetería puede ser un reto algo difícil, hay que tener en cuenta tal cantidad de variantes y aspectos que puede hasta resultar algo abrumador, pero en este articulo vamos a intentar darte algunas claves y consejos que te ayudaran a la difícil tarea de como montar una cafetería.

Iniciar un proyecto en el sector de la hostelería es un trabajo duro, requiere de mucho esfuerzo y dedicación, para el que hay que estar preparado, se consciente de que es un proyecto a largo plazo, pero debes tener en cuenta que los primeros meses de actividad puede que sean los más importantes a la hora de abrir una cafetería. Ten en cuenta que como en cualquier otro negocio necesitas tiempo para comenzar a ser rentable, pero en el caso de una cafetería o un restaurante.

  1. Primeros pasos para montar una cafetería.
  2. Establece la cultura y filosofía antes de abrir tu cafetería.
  3. Periodo de observación.
  4. Estructura el trabajo.
  5. Conclusión.

Primeros pasos para montar una cafetería.

Investiga tu mercado.

Lo primero que debes hacer es conocer tu mercado. Inicia una investigación de la zona donde vas abrirás tu negocio, inspecciona las cafeterías cercanas, entra y prueba su café, la comida que sirven, la calidad del servicio…

Tienes que tener en cuenta que detectar la necesidad o el espacio donde donde tu negocio puede encajar es imprescindible para el furo éxito de tu cafetería. Ser flexible, disponer de la capacidad de cambiar la orientación o idea de negocio que habías pensado, para adaptarla a las necesidades, costumbres o gustos de la zona donde abras tu cafetería marcará la diferencia entre el éxito y el fracaso.

Adapta tu carta a los gustos de tus clientes potenciales.

Muy relacionado con esto, crea una oferta que se adapte a los gustos del cliente. De nada sirve disponer de una carta muy trabajada si luego no encaja con el barrio o zona de tu negocio, estudiar y conocer los gustos y necesidades de la gente marcará la diferencia.

Crea tu equipo.

Una de las partes criticas de todo negocio y esto es independientemente del sector al que se dedique, es el personal. Encontrar personal cualificado y de confianza es complicado. Pero no solo es difícil encontrar a la persona correcta para el puesto, también hay que tener en cuenta el número de empleados que necesitas, ya el mismo problema es, no tener suficientes empleados, como tener de menos.

En uno de los aspectos en los que a veces no se le da la importancia adecuada es, la capacidad de tus empleados a la hora de elaborar correctamente un café. Puede parecer un proceso simple pero la capacidad para preparar un espresso perfecto o realizar técnicas de forma correcta puede marcar la diferencia. Aprende más sobre la elaboración del café con nuestro articulo:” Como preparar un buen café.”

Seleccionar las herramientas.

En otras entregas ya hablamos de la importancia de escoger el equipamiento adecuada para elaborar los productos que ofreces. No todas las máquinas del mercado están capacitadas para elaborar todos los tipos de café, ni tienen el mismo resultado final. Selecciona el equipamiento que mejor se adapte a tus necesidades, descubre todos los tipos de máquinas en nuestro articulo: “Tipos de máquinas de café industriales.

Escoge un buen café.

Con seleccionar un buen café no nos referimos a comprar el café más caro que encontremos, no ganamos nada con eso. Hay que seleccionar el café que mejor se adapte a los gustos, costumbres y necesidades de nuestro publico. Para ello conocer bien la materia prima es esencial. Los matices que tiene cada variedad, como potenciar más unas características que otras, saber elaborar blends de forma adecuada, combinando variedades de distintos cafés. Aprende más sobre como seleccionar un café en el siguiente articulo: “Escoger un café para tu negocio.

Establece la cultura y filosofía antes de abrir tu cafetería.

Antes de montar una cafetería hazte la siguiente pregunta ¿Por qué abrir la cafetería?

Establecer un filosofía clara antes de nada, es de vital importancia, ya que será la brújula que guíe el resto de tus decisiones. Si estableces unas bases solidas y una cultura y filosofía propias, todas las decisiones que tomas deben ir en sintonía, no te desvíes y mantén siempre una linea de actuación en consonancia con tu cultura y filosofía.

Periodo de observación.

Como se ha expuesto anteriormente, todos los negocios requieren algo de tiempo para arrancar, durante ese tiempo, se viven muchas etapas y fases distintas y una cafetería o bar no es distinto. Para las empresas normalmente se dice que tardan alrededor de unos 18 meses en dar algo de beneficio. Para este tipo de establecimientos, como cafeterías o restaurantes puede que sea algo menos, pero existe un tiempo extremadamente importante para estos negocios. Los 10 primeros meses aproximadamente, ya puedes comenzar a realizar una valoración de tu negocio, durante ese tiempo tu establecimiento ha tenido tiempo de asentarse.

Si recuerdas, hemos dicho que abrir una cafetería no es tarea fácil, durante los ocho o diez meses iniciales de tu negocio, vivirás algunas etapas distintas. Por lo general, los inicios de este tipo de negocios suelen ser fuertes, la novedad en el barrio, centro comercial o establecimiento, provoca que los clientes se acerquen a visitar tu cafetería. Vivirás un momento dulce y creerás que la suerte está de tu lado, pero no bajes la guardia, sigue trabajando en la misma linea.

Pasado algún tiempo, la efervescencia de la apertura bajará, antes te dijimos que no te emocionases demasiado, durante esta etapa no te vengas abajo, se necesita tiempo para que los potenciales clientes comiencen a llegar a tu cafetería y para que poco a poco fidelices los clientes que vas consiguiendo. No des cambios bruscos en la orientación del negocio, ni pierdas la cabeza intentando hacer ofertas muy espectaculares, sigue trabajando como hasta ese momento.

Estructura el trabajo.

Si pretendes fidelizar clientes, tu primera labor es conseguir que todo producto que se elabore sea exactamente igual que el anterior, consigue que el café que sirves en tu cafetería sea siempre igual, mismo sabor, mismo aroma… independientemente del barista que lo elabore. Esto se consigue estableciendo una estructura de trabajo fija, unos protocolos de actuación y de elaboración de todos los productos de tu carta, para consolidar la calidad y homogeneizar los productos que sirves.

Conclusión.

Montar una cafetería no es tarea sencilla, requiere de mucha planificación, trabajo y esfuerzo, siguiendo estos consejos establecerás una base solida sobre la que trabajar. Además es muy recomendable que realices cada cierto tiempo una evaluación interna sobre el rendimiento de tu establecimiento, los puntos más importantes a tratar son los siguientes:

  • Ventas diarias.
  • Nivel de rotación de los productos de tu carta.
  • Número de clientes.
  • Ticket medio.
  • Protocolos de trabajo.
  • Productividad del trabajo.
  • Estudiar la competencia.